NO SOY EL PRODUCTO DE MIS CIRCUNSTANCIAS, SOY EL PRODUCTO DE MIS DECISIONES

La vida nos presenta diariamente una gran variedad de circunstancias, y es nuestra responsabilidad cómo decidimos responder a ellas.

Ser responsable significa que antes de actuar ante una situación, te das tiempo para pensar en las consecuencias de tus actos y de tus decisiones.

Porque todas las decisiones que tomamos, las grandes y las pequeñas del día a día tienen consecuencias. Y consecuencias no quiere decir necesariamente malas, simplemente es una cuestión de causa-efecto.

Cada acción tiene una reacción. Sin embargo hay veces que cuando nuestra vida no es lo que quisiéramos que fuera podemos caer en la trampa de “echarle la culpa” a factores externos que nada tienen que ver con nosotros mismos y nuestra capacidad de elegir.

Le echamos la culpa de llegar tarde al tráfico, cuando igual deberíamos aceptar que salimos con el tiempo justo.

Culpamos a los demás para eludir nuestra parte de responsabilidad, puede que todos lo hagan así y esté mal, pero tú puedes hacerlo bien.

Ponemos excusas cuando no hemos hecho algo o lo que hemos hecho no ha resultado como habíamos pensado.

Culpamos al mundo de nuestras circunstancias, y sin embargo otros en la misma situación obtienen resultados diferentes. No es suerte, es que tomaron decisiones diferentes.

El mundo no está en tu contra, no somos víctimas del trafico, de nuestro jefe, de la economía, de nuestra pareja, o de nuestros hijos.

Aceptar la responsabilidad de lo que pasa en nuestras vidas es ser conscientes de que mucho de lo que te ocurre depende de ti, de las decisiones que tomas y de cómo reaccionas ante las circunstancias.

 

 

I AM NOT A PRODUCT OF MY CIRCUMSTANCES, I AM A PRODUCT OF MY DECISIONS

Life presents us a variety of circumstances on a day to day basis, and it is our responsibility to decide how to respond to them.

Being responsible means that before acting on a situation, you take the time to think about the consequences of your actions and your decisions.

All the choices we make, and the decisions we take daily, big or small, have consequences. And consequences does not necessarily mean bad, it’s just a matter of cause and effect.

Every action has a reaction. However there are times when our life is not what we would like it to be and we fall into the trap of “blaming” external factors as if they have nothing to do with our ability to choose.

We blame the traffic for being late, when we should just accept that we didn’t allow time enough to be on time.

We blame others to avoid responsibility on our part, the fact that everybody does even if it’s wrong, doesn’t mean we have to do it as well, we can do the right thing.

We make excuses when we haven’t done something or what we have done has not turned out as we had planned.

We blame the world of our circumstances, and yet others in the same situation obtained different results. It’s not a question of luck, is about taking different decisions.

The world is not against you, we are not victims of traffic, our boss, the economy, our partners or our children.
Accepting responsibility for what happens in our lives is to be aware that much of what happens to you depends on you, on the decisions you make and how you react to circumstances.

#HAPPINESS#LIFE#SLOW

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